jueves, 23 de agosto de 2007

‘‘Hay que ser humilde y aprender del error’’


Joseph Bishop. Experto en coordinación de desastres de las Naciones Unidas señala que si bien el gobierno respondió de forma adecuada, debe evaluar cómo puede mejorar.

Por María Elena Castillo.
Foto: Roberto Cáceres.

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Desastre. Bishop estima que la hora evitó una mayor magnitud de la tragedia.

–Ustedes han llegado a coordinar la ayuda para la población afectada por el sismo. ¿Cuál es su primera evaluación?

–Ha sido un desastre que ocurrió cuando ya está oscureciendo, eso supone doce horas de oscuridad, en las que se puede hacer poco. Como es común en todos los desastres colapsan las comunicaciones y accesos, y de noche es difícil hacer una evaluación de daños y de necesidades.

–Por eso la demora...

–Recién el jueves se pudo saber lo que estaba sucediendo. Tener 500 muertos es un desastre importante, pero según los estándares internacionales de un terremoto, pudo ser peor.

–¿Qué disminuyó los efectos?

–En principio que Lima no fue afectada seriamente. El terremoto no cumplió círculos completos, pues parte se quedó en el mar. Por la hora en que se produjo las personas no estaban durmiendo, había mucha gente en la calle.

–Se cuestiona la demora en la llegada de los grupos de rescate, así como de los alimentos...

–En todo terremoto la respuesta a la emergencia tiene un período de incertidumbre, porque tienen que llegar los datos de la zona con la información de daños y necesidades.

–Y mientras tanto muchos pobladores esperaban por ayuda...

–Y a una semana todavía habrá gente en los pueblos a la que aún no le ha llegado la ayuda. Esto es normal en este tipo de desastre.

–Pero incluso en la misma ciudad se hablaba de que todo se concentraba solo en la Plaza de Armas...

–En cualquier desastre va a encontrar personas que digan que no les ha llegado agua ni comida. Pero en general, creo que en el Perú la distribución de la ayuda humanitaria dentro de lo posible se ha llevado a cabo de la mejor manera.

–¿Hizo bien el Presidente al trasladarse a la zona de desastre?

–Eso muestra que hay dirección política, la gente ve que no está desamparada. Pero también tiene un efecto negativo porque hay que atenderla. Pero es positivo y sucede en todos los países.

–Vivimos en una zona sísmica, ¿cómo estar preparados para disminuir los efectos de desastres?

–Lo primero es ser humildes y aprender de las lecciones. Todavía no se ha sacado el polvo del derrumbe y no podemos abrazarnos y decir qué bien lo hemos hecho. Todas las emergencias dejan un dedo apuntando a sectores, zonas y procedimientos. Hay que sentarnos y mirar qué sucedió, cómo sucedió y cómo mejorar el sistema. No esperemos a que se sacuda Lima, porque sería terrible.

–Pero el Presidente se molesta cuando le dicen los errores...

–Los políticos son sensibles. En estas situaciones hacen un súper esfuerzo para que salga todo bien, y si no, se sienten mal.

–La prensa solo le dice dónde no llega la ayuda...

–Los periodistas deben ser un componente importante de la respuesta a la emergencia. Yo los usaría a mi favor y si me dan información sobre un sitio donde hay una familia que no tiene agua, te diría: yo lo desconozco, pero ahora voy a enviar a mis hombres para que investiguen.


"Las primeras 24 horas del desastre son cruciales"

–¿Qué es lo primero que se hace en una situación de desastre como la que vivi-mos en Ica?

–Hay que manejarla en dos niveles. Primero montar una plataforma de coordinación, que no se hace en un portafolio ni una pizarra. Hay que montar una sala de crisis, un espacio físico, recopilar la información y comenzar a pedir y repartir la ayuda.

–¿No es mejor responder de manera inmediata?

–Primero hay que saber qué sucedió para saber qué hacer. Es muy difícil hacer evaluaciones de noche. Es cierto que si más temprano llega la ayuda es mejor, pero debe coordinarse.

–Solo que en cuestión de minutos se puede salvar una vida...

–Las primeras 24 horas son cruciales, pero desafortunadamente en este caso nos agarró de noche y no sé si entonces se pudo rescatar más gente. En los desastres hay el triple 3: 3 minutos sin aire, 3 días sin agua y 30 días sin comida. Entonces, la muerte está presente.